
holygrail
Mudos campanarios
de torres huecas.
Atrios abandonados
paredes de cal, secas.
Aristas afiladas
en los cielos de la catedral
de vigilantes gárgolas
estáticas
silenciosas
viejas.
Mundos perdídos
horizontes rotos
valles cubiertos de nieve
en invierno
donde lobos hambrientos
pastorean ovejas ingenuas.
Monasterios de piedra
muros de hiedra
oraciones que mienten
mentiras que queman.
Dónde estás Señor
de las fuentes y hogueras
dónde estás Espíritu
de los lagos y calderas
a dónde va el destino
y las promesas más sinceras
dónde están tus manos
y tu corazón, si es que tal vez lo tengas.
Dónde estás
quien quiera que seas
¿Por qué no has vuelto?
¡Pronto, regresa!
Francisco Vila (“Quién quiera que seas”, poema. A Coruña 2005)
Siempre está cerca aunque a veces no nos demos cuenta.
Me gusta esta oración de llamada.
Buen domingo
¡Hola Francisco! Un placer leerte. Gracias por compartir tu talento y por encontrarme y enlazarme. Ahora no nos perderemos el rastro.
Un saludo.
Todo un tesoro de palabras que iré desgranando poco a poco… te enlazo para no perderte.
Un abrazo.